DISTINTOS NIVELES EN LAS CLASES DE NATACIÓN

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Siempre ha existido la enseñanza por niveles y, en el caso de la natación, es un hecho que se da en multitud de ocasiones. Siempre, al iniciar un curso de natación, el profesor se hace muchas preguntas sobre sus alumnos: ¿Qué nivel tendrán? ¿Se adaptarán a mi forma de trabajar? ¿Se comportarán correctamente en mis clases? ¿Los ejercicios que he preparado para ellos serán apropiados para lograr los objetivos?

 

A continuación, daré algunas directrices sobre qué hacer cuando en una misma clase de natación existen dos niveles diferenciados.

 

Comunicación entre el profesor y el coordinador. Dicha comunicación es necesaria para conocer las características que tienen los alumnos antes de empezar y si existen grandes o pequeñas diferencias en cuanto a nivel de técnica y otros aspectos. Este feedback lo puede facilitar el propio coordinador al profesor, puesto que es quien ha hablado inicialmente con los padres de los niños, o el propio profesor al presenciarlo durante la primera sesión.

 

División de la clase por grupos en ejercicios que impliquen mayor conocimiento y patrón motor y unificación en la parte de la sesión más lúdica. La división se puede realizar por carriles o por repeticiones. Es decir, los alumnos que tengan mejor nivel los situaríamos en un carril, mientras que los que tienen menor nivel en otro carril. Si no tuviéramos suficientes carriles, realizaríamos la clase por repeticiones: a mayor nivel, mayor número de piscinas y viceversa. Otra opción es la creación de ‘sub carriles’: en el derecho, los alumnos más avanzados, mientras que, en el izquierdo, irían los que menos nivel poseen.

 

Proporcionar información de manera individualizada en algunas ocasiones y, en otras, la misma información que se proporciona al grupo en general, servirá para ambos niveles.

 

La relación entre padres y profesores es importantísima. Debemos mostrar a los padres que, aunque existan varios niveles, el profesor está capacitado para poder impartir la clase a pesar de las diferencias, sabiendo afrontar las dificultades y ofreciendo soluciones sin frenar la progresión de ambos niveles al mismo tiempo.

 

Clases individualizadas. Entre 5 y 8 alumnos sería el máximo aforo para así poder realizar una sesión de calidad y que el alumno obtenga la correcta atención por parte del profesor.

 

Diferencias graves de unos alumnos a otros. Se recomienda que el profesor avise a los padres y al coordinador para buscar un cambio de clase que se adapte al nivel del alumno y así poder conseguir los objetivos planteados para su nivel de una manera más fluida y eficaz, donde el alumno aprenda y disfrute de sus clases de natación.

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